No hace tanto que los comercios daban a conocer sus productos mostrándolo en los escaparates. Los sastres sus impecables trajes, las confiterías sus apetecibles dulces, las panaderías unas maravillosas barras de pan que incluso atraían a la gente por su aroma.

 

De ahí se pasó al anuncio en las Páginas Amarillas que todos recibíamos en casa en tamaño volumen de la enciclopedia y que terminó teniendo otros usos menos comerciales como sentar a los niños a la mesa cuando no llegaban, hacer de banqueta para alcanzar algo, etc.

 

Con la llegada de Internet la mayor parte de las empresas tiene la opción de llevar sus escaparates a los teléfonos móviles de cualquiera o a sus casas a solo unos clics de distancia.

 

Una empresa local necesita una estrategia de marketing específico para atraer a un nuevo grupo de clientes que pueden desconocer que hay un negocio especializado en la zona. La comercialización local tiene que unir de manera natural la atención personal con la presencia online.

 

A través del comercio online, los clientes que necesitan un producto o servicio pueden ver de manera inmediata lo que las empresas de su alrededor les ofrecen.

 

Como negocio si no comunicas, no existes. Esta máxima del marketing es extensible a la presencia en Internet de los negocios locales. No tener presencia en el mundo online supone perder clientes.

 

El proceso mental de un consumidor en la actualidad es muy rápido: ve algo que le gusta, lo busca en Internet.

 

Imaginemos el proceso a nivel local: una persona pasa por nuestro local o escaparate. Está cerrado porque es festivo. Saca una foto a nuestra marca y lo busca en Internet. Si tenemos presencia posiblemente comience a seguirnos en alguna red social, vea nuestro producto en una tienda online, o interactúe de alguna forma que le ofrezcamos con nosotros.

 

Si no estamos, caeremos en el olvido. El potencial cliente no nos encuentra, no le genera confianza, nos diluimos en su memoria. De ahí que se haga totalmente necesario para el negocio local contar con una buena imagen de marca que le ayude a competir con las grandes corporaciones, pero además, tener una presencia en el mundo online.

 

Los pequeños comercios invierten su capital, crean su página web, abren las puertas de sus negocios pero no pueden quedarse solo en eso. Es necesario que generen conocimiento de su existencia y que lo promuevan.

 

Es necesario crear una estrategia de comunicación online acorde a nuestro negocio. Vemos diariamente como pequeños negocios locales tienen una presencia online sobresaturada: “hay que estar en Facebook, Twitter, LinkedIn, Google +, Instagram, Pinterest, tener un blog, etc. etc… que luego quedan vacíos porque o atendemos el negocio o nos dedicamos a gestionar nuestra presencia online. Y esto no es así. Cada empresa tiene un valor diferencial, un producto o unos servicios que la distinguen de su competencia y que demandan una estrategia específica.

 

Hay que estar en el mundo online pero con cabeza y esto supone crear una estrategia adecuada y aprender a gestionarla.

 

Con la inmediatez de Internet, las ventas pueden incrementarse casi al instante con la atención al cliente, la imagen de marca gana en relevancia, los clientes pueden investigar todo lo que quieren saber antes de comprar su producto o servicio. Un cliente bien informado hace que todos ganen. Con la geolocalización las pequeñas empresas ganan en presencia.

 

Los negocios locales no pueden quedarse atrás.